Diego realiza una reunión urgente con sus compañeros, donde descubrieron varias coincidencias inquietantes. Todos los afectados estaban en su último año, se habían reunido durante las vacaciones en la universidad para trabajar y sospechaban que el ladrón era alguien cercano, pues dejaba pistas personales en sus computadores. Decidido a ayudar, Diego se unió a sus compañeros Ana y a Martín para investigar.